12 de enero de 2009

¿Por qué no progresa Linux en el escritorio?

En un primer momento viví un gran entusiasmo por Linux y escribí varias entradas favorables en mi blog. Sin embargo, con el paso del tiempo, al igual que muchos usuarios, lo dejé instalado en una partición que de vez en cuando reviso por curiosidad. Al fin y al cabo debo trabajar con WinXP porque la suite de oficina de la empresa de Redmond se ha convertido en un estándar de facto. Y porque necesito un programa profesional de tipo estadístico que sólo está disponible para Windows y OS X.

Vía Menéame (una noticia con 129 comentarios que no llegó a portada, fue hundida por los votos negativos de los fanboys linuxeros) me encuentro este razonable y bien escrito artículo titulado Linux: Un triste "quiero y no puedo". Comparto en buena medida lo planteado por el autor y personalmente puntualizaré las siguientes razones para el estancamiento de Linux en el escritorio:
  1. La ausencia de muchos programas profesionales (diseño, ingeniería, estadística) que sólo están disponibles para Windows y en algunos casos para OS X de Apple.
  2. El eterno problema de los juegos. Algunos corren bajo Wine, pero el rendimiento es una lotería.
  3. El OpenOffice es una suite de oficina con muchas funcionalidades, sin embargo resulta demasiado rígida y con una usabilidad limitada. Algunos ejemplos muy sencillos: a) en Word de M.S. Office puedo insertar el número de página con un simple click, en Writer de OpenOffice necesito tres pasos. b) Cambiar la plantila predeterminada en Writer es un lío (tuve que consultar en el nuevo foro de OpenOffice y al final resolví yo el problema), mientras que en Word lo puedo hacer con un sólo paso. El problema es que Writer trae como tamaño del papel predeterminado A4 y en mi país se utiliza carta, para cambiarlo debo buscar en una larga lista -que no está traducida- hasta llegar a "letter". c) Las ayudas de OpenOffice para resolver el problema anterior están desactualizadas y son imprecisas. d) En Calc de OO debo ir a funciones y buscar en una larga lista para hacer una simple suma, mientras que en Excel de M.S. Office sólo le doy click al botón de suma. e) Personalizar la barra de herramientas en OO es lento y difícil, mientras que en M.S. Office 2003 es bastante rápido y amigable, además que puedo dibujar mis propios iconos con el mouse. Aunque por desgracia en M.S. Office 2007 eliminaron esta función tan útil para usuarios avanzados y adoptaron una caótica interfaz gráfica que no me gusta para nada. En general OpenOffice es una suite de oficina demasiado rígida y anticuada. Algunos fanboys de Linux recomiendan usar Latex, pero es una putada sin WYSIWYG que requiere leerse un manual de 500 páginas, compilar y usar comandos. Eso sólo queda para masoquistas, frikis y gente con mucho tiempo. También se pueden usar AbiWord y Gnumeric del escritorio Gnome, pero son herramientas para usos muy básicos.
  4. La política de actualización de las distros. Este es un asunto fatal y el usuario puede quedar atrapado en un mundo peor que el de Windows. A Windows se le critica que se debe reinstalar cada cierto tiempo, sin embargo en Linux las distros populares y usables (Ubuntu, Mandriva, OpenSUSE, Fedora y otras derivadas de estas) se tienen que instalar cada seis meses para tener las aplicaciones actualizadas. Sin bien incluyen actualizaciones por un período mayor a los 6 meses, son sólo actualizaciones de seguridad del sistema operativo. También se puede actualizar una distro de una versión a la siguiente, sin embargo el resultado no siempre es bueno y en diversos foros se recomienda hacer una instalación en limpio. Sobre este asunto ya pregunté en varios foros y en ninguno obtuve una respuesta satisfactoria. El colmo fue en el foro ubuntu-es.org donde se me recomendó activar los "backports" para tener paquetes más actualizados, sin embargo nunca se apareció el OpenOffice 3.0 y más bien obtuve como resultado contradictorias actualizaciones de paquetes y un sistema inestable. Personalmente no pensaba actualizar de Ubuntu 8.04 a 8.10, sin embargo debido a la compra de una nueva tarjeta gráfica (Nvidia 9600 GT) lo tuve que hacer. Hice una actualización en modo gráfico, sólo tuve pequeños desajustes que resolví con un poco de ingenio (por ejemplo se desinstaló Gimp por una cuestión de dependencias), sin embargo el portapapeles Glipper no logré que fucionara y tuve que instalar Klipper que es para otro escritorio. Está la alternativa de usar una distro difícil como Arch Linux, que se actualiza poco a poco, sin embargo implica una curva de aprendizaje más alta pues se debe utilizar con intensidad la consola, así como consultar mucha documentación en foros y wikis.
  5. Los escritorios, sólo me voy a referir a los dos p0rincipales, Gnome y KDE. El escritorio Gnome, por más que se personalice, siempre parece tener un aspecto artesanal y poco profesional, con un diseño de aficionados. En el caso de KDE se ha avanzado hacia un escritorio más profesional con un magnífico diseño en algunas distros (openSUSE 11.1), sin embargo la transición desde KDE 3.5 ha sido lenta y muchas aplicaciones no están disponibles. Un proceso que recuerda la lenta adaptación de Windows Vista. Sin comparo ambos con el escritorio de Windows 7, este último me parece más usable, intuitivo y funcional.
  6. La dispersión de distros, todas tienen ventajas y desventajas. Por ejemplo en Ubuntu, y en las derivadas de Debian, puedo reinstalar (casi) todos los paquetes de software con un par de simples trucos (una lista de programas en Synaptic y AptonCD). Sin embargo en las otras distros, sobre todo openSUSE que tiene muchas ventajas gráficas, esto no es posible. En síntesis, obviando los cuatro primeros problemas, ninguna distro me resulta satisfactoria del todo. Ubuntu por su aspecto artesanal, openSUSE porque no se pueden guardar y reinstalar los paquetes (ya busqué con Google y revisé el foro de openSUSE y sólo existen soluciones parciales).
En fin, Linux seguirá siendo competitivo en el mercado de servidores, no así en el escritorio. Por ejemplo, las netbook al principio se vendían sólo con una versión de Linux, sin embargo llegó Microsoft a ofrecer extender un XP reducido y en la actualidad un 90% se venden con Windows.



2 comentarios:

Alvaro dijo...

Para mí, linux es un sistema excelente. Y como dices en el área de servidores es muy bueno, por algo es uno de los sistemas más usados para ese fin. Cuando yo comencé a aprender con linux, inicié con la distro de RedHat. También experimenté con Mandrake. Y actualmente la que uso es Ubuntu. E igualmente he tenido que luchar con problemas similares en cuanto al software (excepto juegos, porque no me llaman la atención), pero también he tenido que luchar con problemas más relacionados con hardware como las tarjetas de red inalámbricas y eso sí que es complicado.

Y es que los que desarrollan estos sistemas pertenecen a una gran comunidad que brindan sus aportes. Y hay que recordar que por estos sistemas no hay que pagar un cinco. Entonces, yo diría que todas las distros de linux, son muy buenas considerando que muchas son gratuitas.

Y en mi caso, empecé a usar linux con grandes expectativas y actualmente las sigo teniendo. Por supuesto, requiere mucho esfuerzo para aprender pero vale la pena.

Saludos,

Anónimo dijo...

Hola, solo para decirte que existe Arch que bien esta tiene un sistema muy peculiar para actualizarse ya que no existen versiones, es decir, es la misma distribución de hace 1 año actualizada que si la bajas la nueva versión de hoy en día y la actualizas.

No necesitas reinstalar, ni formatear y nada por el estilo.

Por otra parte, lo de los programas, bueno yo veo que existe de todo y si algunas cosas si merecen mas funcionalidad pero se va mejorando y bien con la idea de ya no preocuparte por la seguridad del sistema la verdad me quedo con el pingüino.