14 de enero de 2009

El autobús ateo y un titular malintencionado

El diario La Nación publicó este martes 13 de enero en su edición impresa una noticia (no incluida en su edición digital) sobre la campaña del autobús ateo en España con un titular totalmente tendencioso, donde se nota toda la mala intención de una persona con ideas de fanatismo religioso. No creo que sea sólo ignorancia.

El titular dice: "Ateos españoles atacan a Dios desde autobuses".



En primer lugar, un blasfemo, que en el fondo es un creyente fanático, si puede atacar a Dios o la idea de Dios.

En segundo lugar, el título de la noticia es un absurdo en sí mismo, pues si los ateos no creen en entidades inmateriales como Dios, no pueden atacarlo. Pueden criticar o atacar la idea de Dios, pero no a un supuesto Dios en sí mismo. Igual ocurriría con los agnósticos, pues si no se puede demostar la existencia de un ente inmaterial llamado Dios no tiene sentido "atacarlo". El titular es ridículo pues da la idea de un grupo de ateos desde un autobús atacando a algo o alguien llamado Dios.

En tercer lugar, el contenido mismo de la noticia desmiente el titular, que parece salido de las cavernas del Opus Dei. El mensaje en los autobuses es un mensaje constructivo y afirmativo: "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida". Se indica en la noticia que, según el líder de la Unión de Ateos y Librepensadores que organizó la campaña, esta "no va dirigia a los creyentes. Se enfoca a ateos y agnósticos a quienes de forma habitual se nos amenaza con castigos, infiernos eternas y otras torturas".

A mi me parece que la idea de vivir tranquilo como si Dios no existiera puede ser tranquilizante también para personas creyentes con dudas o no practicantes, que pueden vivir atormentadas por la culpa excesiva que inculca la religión, las familias creyentes y las clases de religión en las escuelas a los niños desde la infancia. En alguna parte leí un texto de Bertrand Russell donde sostiene que la religión no es precisamente tranquilizadora por la amenaza del infierno y los sentimientos de culpa que preocupan a los creyentes, lamentablemente no encontré la cita.


Cita relacionada de Bertrand Russell:
Cuando digo «el pecador» no me refiero al hombre que comete pecados: los pecados los cometemos todos o no los comete nadie, dependiendo de cómo definamos la palabra; me refiero al hombre que está absorto en la conciencia del pecado. Este hombre está constantemente incurriendo en su propia desaprobación, que, si es religioso, interpreta como desaprobación de Dios. Tiene una imagen de sí mismo como él cree que debería ser, que está en constante conflicto con su conocimiento de cómo es. Si en su pensamiento consciente ha descartado hace mucho tiempo las máximas que le enseñó su madre de pequeño, su sentimiento de culpa puede haber quedado profundamente enterrado en el subconsciente y emerger tan solo cuando está dormido o borracho. No obstante, con eso puede bastar para quitarle el gusto a todo. En el fondo, sigue acatando todas las prohibiciones que le enseñaron en la infancia. Decir palabrotas está mal, beber está mal, ser astuto en los negocios está mal y, sobre todo, el sexo está mal. Por supuesto, no se abstiene de ninguno de esos placeres, pero para él están todos envenenados por la sensación de que le degradan. Bertrand Russell. La conquista de la felicidad (este y otros textos se pueden descargar del sitio Bibliotecas Digitales).
Referencia: El Bus Ateo, Menéme enlaces a noticias sobre la campaña.





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