En un post anterior elogié Ubuntu Gutsy 7.10. Sin embargo, posteriormente le encontré varios defectos o bugs. Como tuve que reorganizar las particiones de mi disco duro, decidí probar la distro Linux Mint, basada en Ubuntu.Primero, debo decir que ha sido la instalación más fácil y fluída de una distro de Linux de las que he realizado hasta el momento, en los 11 meses que tengo de haber incursionado en las tierras del pingüino.
Segundo, algunas características de Linux Mint lo convierten en un distro con muchas ventajas y pocas debilidades:
1) Incluye todos los codecs de multimedia y plugins en el disco de instalación. Los repositorios Medibuntu forman parte de la distro. Incluir los codecs en el cd de instalación implica excluir los juegos, aunque luego se pueden instalar vía Synaptic.
Con Ubuntu tuve problemas con el plugin Flash de Adobe (flash plugin non free) pues se presenta un conflicto con Ubufox, una herramienta para instalar aplicaciones desde el navegador. Con Linux Mint el plugin funcionó desde el principio.
2) Para ver un DVD en Kaffeine, usando Gnome, no tuve ningún problema, algo que en Ubuntu siempre me ha hecho un poco de lío pues me pide varios codecs y utilidades. No tuve que instalar nada.
3) Usa los mismos paquetes de Ubuntu, aunque con una diferencia de seguridad en las actualizaciones. Por ejemplo, pude incluir en la caché vía Synaptic los paquetes de Ubuntu que había guardado con APTonCD y luego instalarlos mediante Synaptic.
4) En actualizaciones los desarrolladores de la distro prueban los paquetes y establecen un parámetro de seguridad. Según la Wikipedia:
"MintUpdate: Programa diseñado especialmente para Linux Mint, el cual ha sido desarrollado como resultado de la inseguridad detrás de los paquetes de Ubuntu, y en especial por la falta de educación tecnológica de los usuarios noveles quienes actualizan de forma no-educada. MintUpdate asigna a cada actualización un nivel de seguridad (que va de 1 a 5), basado en la estabilidad y necesidad de la actualización, según el criterio de los desarrolladores líderes.Las actualizaciones que pueden comprometer la estabilidad del sistema están excluidas.
5) El menú, estilo openSUSE, es muy funcional y cómodo, con una barra de desplazamiento en los menús. Y mejor que el de Suse porque el buscador de aplicaciones se ubica en la parte inferior de la pantalla. Si uno lo desea y prefiere el menú tradicional lo puede borrar y agrega el applet respectivo.
Los iconos de las aplicaciones se pueden arrastran directamente del menú al panel o al cajón (se evitan dos o tres pasos que se deben dar en Ubuntu).
6) Los temas gráficos de Linux Mint usan unos tonos verdes que no me gustan. Sin embargo vía Synaptic puede instalar otros temas que ya conocemos en Ubuntu sin ningún problema. Además, a diferencia de Ubuntu, donde la instalación de algunos temas nos deja sin iconos en OpenOffice, esto no ocurre en Linux Mint.
7) La instalación del driver de la tarjeta gráfica es parecido a Ubuntu 7.10, con seleccionar los controladores restringidos, bajar el driver y reiniciar.
Es una distro donde casi todo funciona. Digo casi porque tuve dos pequeños inconvenientes:
- En los paneles no me aparecían las ventanas abiertas con varios programas. Pero con agregar otro panel (solo trae uno) y añadir la lista de ventanas al panel lo pude reparar.
- Se me desajustó la resolución del monitor luego de instalar Gnome Art. Sin embargo lo desinstalé, fui a sistema, pantallas y gráficos, cambié la resolución, salí de la sesión, reinicié las X, volví a ingresar y todo estaba bien.
En suma, Linux Mint es una distro para no complicarse la vida, que reduce mucho las tareas del usuario en la solución de problemas.
Con Ubuntu 7.10 me desmotivaron algunos detalles. Por ejemplo, en el disco vivo aparece un mensaje de bug luego de correr Gparted para revisar las particiones y en las versiones anteriores esto no ocurrí. Incluyen una nueva utilidad, Ubufox, que genera nuevos problemas, un conflicto con el plugin de flash. Con las aplicaciones de KDE tuve varias dificultades usando el escritorio Gnome.
El disco de instalación de Linux Mint sólo tiene como opción de idiomas el inglés, aunque posteriormente se descargan los paquetes del idioma escogido durante el proceso de instalación, al igual que en Ubuntu.
Ofrece además la posibilidad de crear una contraseña de root durante la instalación, al igual que todas las distros de Linux que no son Ubuntu. Aunque a este particular le vi el inconveniente del uso de una explicación un tanto engorrosa.
Pero en fin, Linux Mint es una distro para instalar, usar y disfrutar sin complicaciones.
El foro de Linux Mint en español se formó recientemente: Linux Mint Hispano (vía Menéame, noticia que no llegó a portada).
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Ilustraciones tomadas de MintArt.
Menú de Linux Mint con los iconos Tango:
2 comentarios:
Ahora mismo lo estoy usando y sinceramente, me estoy volviendo loco con los iconos del área de notificación que no quieren aparecer en mi nueva barra, he añadido "lista de ventanas" y nada...
Lo de tener las aplicaciones abajo (la barra de desplazamiento) no me ha gustado nada y es lo primero que he modificado para dejarlo como Ubuntu, al menos es fácil, porque ando un poco verde...jaja
Saludos.
q tal.. el respaldo para instalar programas windows, x q yo me pasaria si supiera q le sirven a uno todos, y tambien las opciones de quemado de dvd.. x q ultimamente he tenido problemas, x q no copia las varas x estar protegiadas contra escritura..
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